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Objetos de estaño

Para devolverle la pátina original a un objeto de estaño que presenta un aspecto opaco y sin brillo, frota la superficie del mismo con un paño húmedo impregnado con ceniza de madera o con sal de cocina. Quedará muy bien y con poco esfuerzo.

Bañera con brillo original

Para devolver a tu bañera blanca su brillo original, lo ideal es preparar una solución con un vaso de vinagre y dos cucharadas de sal. Frota y deja reposar unas 12 horas. Luego vuelve a frotar con energía.

Manchas de tomate crudo

Para eliminar las manchas de tomate crudo sobre una prenda, espolvorea, mientras la mancha esté fresca, con bastante sal. Deja que actúe un buen rato y, luego, lava con agua fría.

Planchar

¿Cuántas veces te has pasado horas y horas planchando porque has dejado que la ropa se reseque demasiado y no consigues quitar todas las arrugas? Recuerda que, antes de ponerte a planchar, es conveniente que frotes con un poco de sal la base de la plancha. De este modo, conseguirás que la plancha se deslice más suave y fácilmente sobre cualquier tipo de prenda, resultando mucho más efectivo. La ropa te quedará perfecta.

Ablandar chuletas de cerdo

Una forma de ablandar las chuletas de cerdo es ponerles la sal una o dos horas antes de freírlas. Dóralas a fuego lento y tapa la sartén. Déjalas hacerse durante unos minutos, dándoles la vuelta dos veces.

Tortilla sin huevos

¿Quieres hacer una tortilla de patata, pero justo en el momento de prepararla te das cuenta de que te has quedado sin huevos? No te preocupes, saldrás del paso fácilmente. En lugar de freír las patatas, cuécelas y aplástalas con un tenedor. Añade un poco de leche hasta conseguir una pasta y echa sal al gusto. Luego solo tendrás que ponerlo en la sartén y freírlo con muy poco aceite. Tendrás una tortilla tan rica como la de siempre.

Pelar huevos duros

Para que el proceso de pelado de los huevos duros sea más rápido hay un truco que resulta muy eficaz: cuando los cuezas, echa un chorrito de vinagre y una pizca de sal en el agua de cocción. A la hora de pelarlos, no tendrás ningún problema.

Tazas impecables

Si las tazas no acaban de quedar limpias y no hay forma de acabar con esa pátina amarillenta que deja el té, frótalas con una esponja impregnada en sal húmeda. Seguro que las manchas no se resisten.

Bañadores en perfecto estado

La mejor forma de que tus bañadores se mantengan en perfecto estado a pesar de que tanto sal, como el cloro y el sol contribuyen a alterar los tejidos, consiste en lavarlos a mano con un jabón neutro.  Dejarlos secar bien al aire y, sobre todo, evitar guardarlos húmedos para que no proliferen los hongos.

Ni rastro de chocolate

Por mucho que lo intentemos es bastante frecuente que al hacer chocolate se nos pegue en el cazo. Si embargo, limpiarlo por completo y dejarlo reluciente ya no es ningún problema. Solo tienes que echar algo de agua, una cucharadita de sal y otra de bicarbonato. Déjalo que haga efecto durante unos cinco minutos y te aseguro que prácticamente sale solo.