Manchas de refresco

No siempre podemos evitar que, sobre todo, nuestros hijos se manchen (o nos lo tiren a nosotros encima) con el refresco de turno. Si el tejido donde haya caído es lavable, no tendrás más que lavarlo como lo hagas siempre y, si se resiste, puedes utilizar un poquito de lejía diluida. Pero, si el tejido no es lavable, pasa una esponja o paño humedecido en agua fría y, luego, utiliza un quitamanchas eficaz.