Archivo de la etiqueta: Miel

Nutrición del cuello

Para proporcionar una buena nutrición a la piel de tu cuello, prepara una infusión de menta con seis cucharadas grandes de agua hirviendo. Deja reposar unos minutos y filtra. Bate una clara de huevo y, sin dejar de batir, añade medio litro de miel líquida, medio litro de leche y la infusión de menta. Aplícate esta crema, a temperatura ambiente, cada mañana y cada noche.

Baño relajante

Si necesitas un baño relajante que alivie el cansancio de la jornada, vierte en el agua de la bañera medio litro de leche, una cucharada sopera de miel y un chorrito de aceite de almendras dulces. Métete en la bañera y relájate durante un cuarto de hora. Saldrás como nueva y con la piel limpia y satinada.

Cuidados habituales del ficus

Además de los cuidados habituales que des a tu precioso ficus, prueba a echarle una taza de leche al mes en la que previamente hayas disuelto una cucharada de miel. Crecerá mucho más frondoso y fuerte.

Miel y cuchara

Para que la cuchara no se te quede pegajosa después de meterla en la miel, ponla antes bajo el grifo abierto. Podrás coger toda la miel que quieras y no quedará una sola gota pegada.

Trastornos intestinales

Si padeces pequeños trastornos intestinales, toma varias veces al día una cucharadita de miel disuelta en agua. Regulará el funcionamiento intestinal.

Dormir a pierna suelta

Machaca unas cuantas flores secas de mejorana, mézclalas muy bien con un poco de miel o de confitura (así sabrá mejor y tendrá un gusto distinto según la fruta que utilices) y toma una cucharada sopera por las noches, justo antes de acostarte. Es un remedio infalible para dormir a pierna suelta.

Bronquitis

Si tienes bronquitis, mezcla en un recipiente un poco de miel y varias zanahorias peladas y déjalo reposar durante tres días. Después, quita las zanahorias y toma tres cucharadas diarias del líquido resultante. Te aseguro que notarás alivio casi inmediatamente.

Ficus

Una pequeña cucharada de miel disuelta en un tazón de leche fría resulta un abono verdaderamente ideal para tus preciosos ficus. Además, con administrárselo a la planta una vez al mes será más que suficiente para que crezca tan fuerte y tan hermosa como para que se convierta en la envidia de todos tus amigos e invitados.

Ficus

El ficus es una planta realmente agradecida y con solo prestarle un poquito de atención podrás verla crecer grande y muy frondosa. Toma nota de una forma excelente y muy sencilla de aportarle vitaminas y conseguir que crezca fuerte: tan solo tienes que acordarte de echarle una vez al mes una taza de leche en la que se haya disuelto una cucharada de miel. Es infalible.

Piel cansada

Para la piel cansada de tu rostro, bate una yema de huevo junto con una cucharadita de miel y añade una cucharada de harina de avena (o en copos bien triturados en la batidora) y con la crema resultante aplícate una mascarilla. Al cabo de una hora lávate la cara y notarás cómo la piel cansada vuelve a estar tersa y muy suave.