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Hojas de libro mojadas

¿Se han mojado las hojas de un libro porque te ha caído algún líquido? Espolvorea sus hojas con polvos de talco, cierra bien el libro y pon encima de él unos pesos (pueden servir unos libros más pesados) para que la humedad no deforme las hojas de papel. Pasados unos días, elimina el talco con un cepillito y listo.

Verduras frescas y en óptimas condiciones

Cuántas veces habremos ido a coger una pieza de verdura del frigorífico y nos hemos encontrado con que, a pesar de no llevar mucho tiempo allí, se ha estropeado. Para evitarlo, puedes poner servilletas de papel en el fondo de la caja donde las pongas. Absorberán toda la humedad y se mantendrán perfectas.

Humedad ambiental

Los potos y los helechos tienen la propiedad de absorber la humedad ambiental. Por esa razón, si dispones de un cuarto de baño grande que te permita colocar alguna de estas plantas, no lo dudes: contribuirán a que tu baño esté libre de humedades.

Mantener humedad

¿Te vas a ausentar unos días de casa y quieres que tus plantas sigan teniendo humedad? Entierra boca abajo en el tiesto una botella de plástico llena de agua y bien tapada con un tapón de corcho. De esta forma, la humedad pasará directamente desde la botella a la tierra conservando tu planta la humedad necesaria hasta que puedas regarla nuevamente.

Cactus

Los cactus no deben regarse durante el invierno excepto si presentan signos de estar marchitándose. Si es así, riega escasamente para que la planta no sufra excesos de agua. Estas plantas aguantan muy bien con la humedad ambiental durante el invierno y no requieren riegos que puedan encharcar sus raíces poniéndolas en peligro.

Plantas y exceso de calor

El exceso de calor es lo que sufren nuestras plantas si las colocamos cerca de los radiadores… Si notas que tus plantas empiezan a arquearse o muestran un tono amarillento en los bordes de las hojas, es que tu planta sufre por el calor. Remédialo alejándola de esa fuente de calor y situándola en una zona más fresca del interior. Y controla que su tierra tenga humedad aunque sin exceso.

Grietas en el techo

Antes de ponerte manos a la obra para pintar el techo, observa bien, porque es posible que tenga alguna grieta, sobre todo si es el techo de la cocina en el que suelen salir con más frecuencia a causa de la humedad que se crea. Si es así, no te preocupes; la solución es muy sencilla. Por supuesto, en el mercado hay productos con consistencia de pasta y que sirven para este propósito, pero, mejor, derrite un poco de jabón y aplícalo sobre la superficie agrietada. Espera un poco a que se seque perfectamente y, a continuación, ya puedes pintar con toda tranquilidad.

Cuidar muebles antiguos

Para cuidar los muebles antiguos en invierno y evitar que se agrieten conviene tratarlos con cera neutra por lo menos una vez a la semana. También es bueno ventilar las casas a diario, sobre todo si llueve, para aportarles humedad.

Caja de herramientas

Si tienes una caja de herramientas, el consejo es que introduzcas en las diferentes bandejas unos trozos de tiza, carbón o, incluso, varias bolsas de naftalina. Tienen el poder de absorber la humedad, por lo que así tus herramientas y clavos quedarán libres de humedad y no acabarán presentando manchas de óxido. ¡Pruébalo y cambia de vez en cuando las tizas, el carbón o las bolsas de naftalina si las notas húmedas!

Ventanas de madera

Tanto en la casa en la que vivimos habitualmente como en la de vacaciones, tenemos ventanas de madera. Con bastante frecuencia se hinchan a causa de la humedad y nos resulta realmente complicado abrirlas y cerrarlas con normalidad. Antes de que te ocurra esto, es conveniente tomar ciertas medidas. Por ejemplo, es conveniente espolvorear la ranura inferior con un poco de polvos de talco. Es un truco muy sencillo y económico y tan infalible que evitará que tengas que cambiar la ventana o estar lijando la madera de un lado y de otro para que encaje sin problemas.