Magdalenas

Si tienes una buena cantidad de magdalenas y no sabes qué hacer para que no se  resequen  y endurezcan, mételas en una bolsa de plástico y guárdalas  en el congelador. Según las necesites, sácalas y déjalas durante unos minutos a temperatura ambiente. Estarán perfectas y listas para comer, como al comprarlas.