Zumo de naranja para pieles grasas

¿Verdad que un zumo de naranja bien fresquito está buenísimo? Pues también se puede utilizar como astringente para las pieles grasas. Mézclalo con una tercera parte de agua de rosas y aplícalo sobre tu rostro unos minutos durante una semana. Tu piel quedará perfecta.

Adiós a los granos

En principio, has de mantener la piel limpia y tonificada. Pero, además, ponte esta mascarilla: mezcla una cucharada de yogur natural con dos cucharadas de harina de avena y añade un poquito de infusión de salvia hasta conseguir una masa suave que se extienda con facilidad por la piel; aplícatela por el rostro, deja que actúe durante 20 minutos y luego retírala con agua. Finalmente, tonifícate con la infusión de salvia que haya quedado.

Acné

Contra el acné: En un litro de agua, echa un puñado de sal gorda, unas hojitas de perejil, el zumo de un limón y su cáscara, ponlo a cocer y cuando empiece a hervir, añade medio pepino en rodajas y una cucharadita de miel. Deja cocer diez minutos y espera a que se enfríe, luego, añade un buen chorro de alcohol y mételo en un frasquito de cristal. Pasadas 24 horas aplícatelo sobre la zona afectada, con ayuda de un algodón. Hazlo todas las noches.

Embarazo y granitos en rostro

Si estás embarazada y en tu rostro han aparecido granitos, ya sabes que no puedes utilizar cremas antibióticas. En este caso sustitúyela por una fricción con agua de rosas mezclada con zumo de limón.

Rostro claro

Si quieres que tu rostro resulte claro porque no te gustan los tonos bronceados que todo el mundo luce en esta época, frótalo cada día utilizando un algodón embebido en este preparado: cuece durante 10 minutos 200 g de flores de romero, un litro de vino blanco y la cáscara de dos limones. Cuando se haya enfriado, filtra y añade otras dos cáscaras de limones.

Leche limpiadora

Leche limpiadora ideal para pieles normales y secas: Mezcla el zumo de una manzana grande con una cucharada sopera de leche y otra de avena en polvo.

Color de piel cetrino

Si tienes un color de piel cetrino o apagado y no consigues que aparezca luminosa y cuidada, hay un truco ideal: antes de proceder a maquillarte y después de aplicar tus cuidados a la piel de cara y cuello, date una base correctora lila. Unificará el color del rostro y le dará luz.

Poros dilatados

Para que los poros dilatados de la piel de tu rostro se contraigan y reduzcan, utiliza una vez por semana esta mascarilla: mezcla una yema de huevo fresca, una cucharada de aceite de oliva y un sobrecito de levadura para repostería. Extiende la mezcla por la piel del rostro y deja que actúe durante 15 minutos. Para retirarla, hazlo con una esponjita suave y agua tibia.

Mascarilla antigrasa y nutritiva

Ya puedes preparar tu propia mascarilla antigrasa y nutritiva para la piel de tu rostro. Pela un tomate y un limón y tritúralos bien con una batidora. Cuélalo y utiliza la pulpa para aplicártela en la cara durante unos diez minutos. Después, solo tienes que aclararte con abundante agua tibia.

Vinagre en el último aclarado

De todo el mundo es conocido el viejo truco de añadir un poquito de vinagre al agua del último aclarado del pelo. Pero ¿sabes la razón? El vinagre es una sustancia ácida que elimina la cal del agua que le da un aspecto mate al pelo. Por eso si quieres brillo, echa mano del vinagre.