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Limpiar zapatos

La mejor forma de limpiar los zapatos blancos es utilizar clara de huevo batida a punto de nieve. Si son de color oscuro, hazlo con alcohol de quemar, igual que si se trata de zapatos de charol; pero si son de color, usa leche limpiadora de la cara.

Zapatos de piel

Los zapatos de piel que tenemos desde hace muchos años suelen estar tan gastados que no se pueden recuperar ni con betún. La solución es muy sencilla. Antes de limpiarlos, frótalos con una patata partida y cruda. Luego, límpialos con el betún habitual y rocíalos con laca de la que usas para el cabello. Volverán a brillar.

Zapatos deportivos

Suela de deportivos: A veces, nuestros zapatos deportivos están impecables, pero no hay forma de que la suela de goma resplandezca. Aquí está la solución: frótalos con un paño mojado en un poco de gasolina. Quedarán nuevos.

Playeras blancas estropeadas

Si después del verano tus playeras blancas están un poco estropeadas, no tienes por qué tirarlas. En la próxima temporada podrás volver a utilizarlas sin ningún problema si las lavas y les aplicas con el dedo un poco de pasta de dientes blanca. Una vez secas, quedarán como nuevas.

Zapatos con brillo

Conseguirás que tus zapatos brillen muchísimo más si, en lugar de pasar el cepillo después de aplicarles betún, los frotas enérgicamente con una media vieja. Haz la prueba y ya verás.

Eliminar el mal olor

¿Verdad que a veces resulta realmente insoportable el mal olor? La solución es fácil: echa bicarbonato dentro del zapato y agítalo para que se impregne bien todo su interior. Después, sacúdelo para que caiga el sobrante. El resultado es excelente.

Zapatillas deportivas como nuevas

Para que las zapatillas deportivas permanezcan como el primer día sin agrietarse, solo tienes que untarlas de leche con un algodón. Tus zapatillas tardarán mucho en agrietarse y brillarán como nunca.

Grasa en zapatillas deportivas

Si tu hijo se ha manchado las zapatillas deportivas con grasa de bicicleta, aplica sobre la mancha un poco del mismo producto que usas normalmente para limpiar el horno. Después, mételas en la lavadora.

Zapatos de cuero blanco

Cuando quieras que tus zapatos de cuero blanco queden tan relucientes como el día que los compraste, límpialos después de usarlos un par de veces con un algodón empapado en leche. Frota suavemente y deja que se sequen. Quedarán completamente nuevos.

Limpiar zapatos de piel

¿No tienes tiempo de limpiar los zapatos de piel que llevas pero necesitan un ‘apaño’? Recurre a las toallitas de desmaquillar: pasa una de ellas por toda la superficie del calzado y no quedará ni rastro de suciedad. Además, incluso flexibilizará un poco la piel.