Archivo por días: diciembre 16, 2018

Mala circulación

Si tu problema es que las manos se te quedan dormidas con frecuencia debido a la mala circulación, es de suponer que ya has ido al médico, pero este truco también te ayudará. Cuece durante dos minutos un poco de agua con seis cucharadas de alpiste, cuélalo y resérvalo en un frasco que pueda cerrarse. Solo tienes que tomar tres traguitos después de cada comida (del desayuno, de la comida y de la cena) y, poco a poco, comprobarás que tu circulación se activa.

Reuma

Las personas que sufren reuma muchas veces ya no saben qué hacer para calmar el dolor, por mucho tratamiento médico que estén siguiendo. Si este es tu caso, prueba a aplicar unas rodajas de cebolla cruda en la zona afectada.

Bronquitis

Si tienes bronquitis, mezcla en un recipiente un poco de miel y varias zanahorias peladas y déjalo reposar durante tres días. Después, quita las zanahorias y toma tres cucharadas diarias del líquido resultante. Te aseguro que notarás alivio casi inmediatamente.

Quemaduras y ligeros cortes

Quienes trabajan en la cocina saben que es muy difícil evitar esos pequeños accidentes como quemaduras, porque salta algo de aceite al freír, o ligeros cortes con el cuchillo. En cualquiera de los dos casos, pon inmediatamente la herida debajo del grifo de agua fría: en la quemadura, evitará que el calor siga avanzando a tejidos más profundos; en la herida, cortará la hemorragia.

Regular intestino

Tritura un ajo y mézclalo con unas gotitas de aceite. Tómate una cucharada cada mañana en ayunas y tu intestino se regulará como por arte de magia. Resulta muy eficaz y natural. Evita el mal sabor y olor que pueda quedarte chupando después un grano de café.

Rebozados mas jugosos y crujientes

Para que los rebozados queden mucho más jugosos y crujientes, añade a la mezcla de rebozar una pizquita de bicarbonato. Seguro que repites este truco cada vez que los prepares.

Ajos frescos

Si cocinas poco y lo ajos acaban siempre secándose, existe una forma para conservarlos siempre frescos para cuando los vayas a utilizar: introdúcelos, pelados, en un tarro de cristal y llénalo de aceite. Cuando los hayas utilizado, este aceite puedes hacerlo servir para condimentar y aliñar ensaladas ¡es delicioso!

Mantequilla rancia

¿Acabas de notar que tu mantequilla está un poco rancia? Soluciónalo pinchando en ella una zanahoria cruda, limpia y pelada. Déjala ahí y verás como tu mantequilla recupera su sabor.

Cocer callos

Para que al cocer los callos no despidan mal olor, introduce en la cazuela uno o dos corchos de botella.

Crema para postres

Para hacer una crema de repostería deliciosa, derrite 100 g de mantequilla y otros tantos de azúcar moreno. Bátelo luego todo con 300 ml de nata líquida, y añade 25 g de harina. Esta salsa se sirve caliente sobre helados y postres.