Suelo oscuro más luminoso

Si el suelo de tu casa es oscuro y desearías que resultara más luminoso, tienes un remedio que te ayudará a conseguirlo: añade estratégicamente alfombras claras que aporten luminosidad. Así conseguirás espacios más livianos y frescos, cosa que se agradece muchísimo para las casas en las épocas calurosas.

Decolorar madera

Para decolorar la madera debes utilizar agua oxigenada de 110 volúmenes, que es un potente decolorante. También se emplea para eliminar manchas resecas de tinta o similares en superficies porosas. Déjalo caer gota a gota sobre la mancha y aclara perfectamente con agua limpia una vez haya conseguido el efecto que buscas. El aceite de oliva puede ser una solución natural válida para nutrir los muebles de madera de vez en cuando. Lo ideal es pasar un paño ligeramente humedecido hasta que recupere el lustre.

Cerco sobre superficie de madera

La mancha que ha dejado el cerco de un vaso o de una planta sobre una superficie de madera, se puede intentar aclarar frotando con agua oxigenada o con lejía rebajada en agua.

Cortar contrachapado

La mejor manera de cortar el contrachapado sin terminar con la madera astillada consiste en poner un trozo de cinta adhesiva justo en la línea por donde se va a serrar.

Balda combada

Si tienes una balda que se ha combado ligeramente debido al peso que soporta, desmóntala y colócala sobre el suelo protegido con un plástico y una toalla mojada: si es de madera maciza, en unos días volverá a recuperar su forma; si es de aglomerado o DM precisará que distribuyas en el revés de la zona combada unos pesos.

Ventanas de madera

Tanto en la casa en la que vivimos habitualmente como en la de vacaciones, tenemos ventanas de madera. Con bastante frecuencia se hinchan a causa de la humedad y nos resulta realmente complicado abrirlas y cerrarlas con normalidad. Antes de que te ocurra esto, es conveniente tomar ciertas medidas. Por ejemplo, es conveniente espolvorear la ranura inferior con un poco de polvos de talco. Es un truco muy sencillo y económico y tan infalible que evitará que tengas que cambiar la ventana o estar lijando la madera de un lado y de otro para que encaje sin problemas.

Bisagras de armario

¿Quieres que las bisagras de un armario o una puerta no chirríen? Coge un lápiz, rómpele la punta de la mina, machácala en un mortero y mézclala con un poco de aceite. Si frotas la bisagra con la mezcla, no volverá a hacer ruido e irá la mar de suave.

Lijas

Las lijas para madera suelen ser de color verde o marrón y sirven para abrir el poro, alisar masillas o pulir ligeramente muebles pintados, y el grado de abrasión se mide con números: la nº 000 es la más fina y la nº 1, la más gruesa. Las lijas al agua son de color negro y sirven para pulir superficies barnizadas o eliminar pintura vieja; estas lijas deben mojarse antes de su uso. En el caso de las lijas al agua, la numeración de abrasión va del nº 80, la más gruesa, al nº 1500, que es la más fina.

Chapado de los muebles

Con el paso del tiempo, el chapado de los muebles tiende a combarse o despegarse. Si quieres recuperarlo sigue los pasos siguientes: calienta una plancha a la máxima temperatura, coloca un trozo de tela entre ésta y la madera y seguidamente presiona con fuerza. La cola se fundirá y la chapa se volverá a pegar a la madera sin resistencia.

Clavar un clavo pequeño y fino

A veces resulta difícil clavar un clavo pequeño y fino porque es difícil cogerlo y mantenerlo perpendicular a la pared, con lo cual acaba moviéndose. Si deseas mantenerlo en su sitio, unta la punta con pegamento de contacto, sostenlo suavemente y, a continuación, una vez se sostenga prácticamente solo, golpéalo con el martillo.